El consumo de alcohol en España es una costumbre social muy arraigada: el 90 por ciento de los habitantes ha consumido esta sustancia alguna vez. Pero este hábito, con un fuerte trasfondo cultural, que se remonta en la historia, ha ido cambiando con los tiempos, en su forma y contenido.
Por eso, a la experta en adicciones Mercè Balcells-Oliveró le preocupa que, actualmente, el consumo de alcohol tenga una destacada presencia, en cantidad y frecuencia, entre los segmentos jóvenes de la sociedad española. También, aclara la psiquiatra, es un hábito que se acentúa entre adultos mayores que se jubilan.
Balcells-Oliveró es jefa de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Clínic de Barcelona, y dialogó con el CIA de Adictalia en el último congreso de Socidrogalcohol, en Valencia.
En esta entrevista habla, entre otros aspectos, de cuáles son los niveles de “riesgo” de consumo de alcohol; de las consecuencias individuales y sociales del hábito de beber; de la presión social que existe, sobre todo entre adolescentes, para consumir esta sustancia; y de la importancia de fomentar espacios y rituales sociales libres de alcohol, que le quiten valor social a este hábito. Menciona, como dato positivo, el movimiento millenials en redes sociales que promueve la abstinencia.
También se refiere Balcells al compromiso que atañe a toda la sociedad respecto del consumo de alcohol, cuya regulación no debería depender sólo de responsables políticos. Ahí está el ejemplo de Islandia, que consiguió reducir la penetración de esta sustancia en su juventud gracias a políticas que implicaban a diferentes actores de la comunidad, entre ellos, las familias. Para eso sí que es importante, dice, diseñar políticas efectivas.
El consumo de alcohol en España es una costumbre social muy arraigada: el 90 por ciento de los habitantes ha consumido esta sustancia alguna vez. Pero este hábito, con un fuerte trasfondo cultural, que se remonta en la historia, ha ido cambiando con los tiempos, en su forma y contenido.
Por eso, a la experta en adicciones Mercè Balcells-Oliveró le preocupa que, actualmente, el consumo de alcohol tenga una destacada presencia, en cantidad y frecuencia, entre los segmentos jóvenes de la sociedad española. También, aclara la psiquiatra, es un hábito que se acentúa entre adultos mayores que se jubilan.
Balcells-Oliveró es jefa de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Clínic de Barcelona, y dialogó con el CIA de Adictalia en el último congreso de Socidrogalcohol, en Valencia.
En esta entrevista habla, entre otros aspectos, de cuáles son los niveles de “riesgo” de consumo de alcohol; de las consecuencias individuales y sociales del hábito de beber; de la presión social que existe, sobre todo entre adolescentes, para consumir esta sustancia; y de la importancia de fomentar espacios y rituales sociales libres de alcohol, que le quiten valor social a este hábito. Menciona, como dato positivo, el movimiento millenials en redes sociales que promueve la abstinencia.
También se refiere Balcells al compromiso que atañe a toda la sociedad respecto del consumo de alcohol, cuya regulación no debería depender sólo de responsables políticos. Ahí está el ejemplo de Islandia, que consiguió reducir la penetración de esta sustancia en su juventud gracias a políticas que implicaban a diferentes actores de la comunidad, entre ellos, las familias. Para eso sí que es importante, dice, diseñar políticas efectivas.
– ¿Qué situación atraviesa España en cuanto al consumo de alcohol?
El alcohol sigue siendo la primera sustancia adictiva de consumo en nuestro país, muy por encima de cualquier otra. La prevalencia de consumo de alcohol en España es muy alta:
- A lo largo de la vida, el 90% de los españoles hemos consumido, o consumiremos, alcohol.
- El 60% de los españoles hacemos un consumo que puede empezar a considerarse de bajo riesgo, y un 15-16% llega a tener un consumo de riesgo.
- Alrededor de un 6% de la población presenta una dependencia al alcohol.
Son datos muy importantes que de
muestran que el alcohol está muy presente en la sociedad. Y se nos olvidan otros aspectos en los que interviene el alcohol, además de presentar una capacidad adictiva. Por ejemplo:
- Tiene mucha toxicidad sobre el organismo. El alcohol es responsable de más de 200 patologías orgánicas, entre ellas muchos cánceres.
- Es un factor que interviene, bien en la causa o en el pronóstico, de los deterioros cognitivos.
- Es una sustancia relacionada con otras problemáticas como accidentes, con bajas laborales, etcétera.
- El alcohol está muy presente y es causa de muertes y de gasto sanitario en nuestro país.
– ¿Qué es lo más preocupante en relación con los niveles de consumo de alcohol de la sociedad española?
– Primero, cómo está cambiando culturalmente nuestra relación con el alcohol. Esta sustancia ha estado presente en nuestra sociedad desde hace muchísimos siglos y habíamos llegado a un pacto sobre cómo consumirlo. Pero esto se está perdiendo y ahora se consume a edades muy tempranas, en cantidades muy importantes, con una frecuencia muy elevada y, además, en una parte muy grande de la población.
Antes existía un fragmento de la población que consumía mucho alcohol, pero no estaba tan generalizado. Ahora lo consumen mujeres, adolescentes, gente mayor. Con esta última, en concreto, tenemos un problema, porque incrementan el consumo de alcohol al jubilarse y arrastran un consumo casi diario durante mucho tiempo.Como sociedad tenemos una responsabilidad. Estamos en una sociedad de consumo, capitalista, donde existe una presión para consumir alcohol. Tendríamos que contrarrestar esta amenaza, protegiendo espacios donde podamos no consumir y adoptando estas prácticas como parte de nuestra cultura.
Por ejemplo, el vino ha estado en nuestra cultura y también ha existido el no consumir. De esta forma, deberíamos proteger espacios libres de consumo o crear lugares de ocio que no van ligados a beber.













