Seguidores

domingo, 17 de diciembre de 2023

AÑORANZAS


         Ahora le está tocando a España pero, en realidad, toda Europa está, en estos momentos, enfrentando como puede, la invasión de los aparatos electrónicos, sobre todo teléfonos móviles con acceso a internet, en manos de los niños de manera discrecional. Algunos han tomado ya la determinación de prohibir su uso en el horario lectivo. Otros, España sin ir más lejos, acaba de adoptar, una determinación parecida con carácter general, y parece que los distintos poderes están de acuerdo en asumir semejante medida. La revolución electrónica, en toda su amplitud, se nos ha colado en nuestra vida en muy poco tiempo y estamos conviviendo con ella sin disponer de las armas necesarias para integrarla. Estamos adoptando la determinación de prohibir su uso en los tiempos académicos, como defensa de la imposibilidad de integrarlos en la cotidianeidad que conocemos ya que no podemos negar las posibilidades positivas que tales medios nos aportan para el hoy y, sobre todo, para el mañana.



         Lo diré con la boca pequeña por prudencia, creo que por primera vez. La integración de los móviles en nuestras vidas se produce a pesar de las estructuras dominantes y somos conscientes que los alumnos asumen el dominio de estos nuevos elementos con bastante más rapidez y dominio que los adultos. La prohibición de su uso en el tiempo escolar es más una medida de defensa ante lo desconocido, al menos por ahora, que la negación de todas las aportaciones que traen consigo los dispositivos electrónicos que habremos de ir integrando con el tiempo y que los pequeños tendrán que ir asociando a sus vidas sin nuestro concurso, al menos durante el tiempo que necesitemos para encontrar las claves de integración a una vida que, hoy por hoy, nos viene grande. Se trata, por tanto, de una medida de defensa que no debiera llevarnos a defender aquello de que cualquiera tiempo pasado fue mejor, cosa radicalmente falsa, sino que nos permita ganar tiempo para conocer, valorar e integrar los aportes que los nuevos medios traen consigo.



         Yo acepto la prohibición, por ahora, porque es verdad que el cuerpo docente y las familias se sienten desbordadas y sin respuestas ante los medios que los pequeños manejan cotidianamente. Pero no podemos olvidar que estos medios han llegado para quedarse y poner puertas al campo, que es en definitiva lo que pretenden las prohibiciones, no puede convertirse en una solución permanente porque también significa un reto para que el cuerpo docente entre de lleno en el contenido que estos nuevos elementos traen consigo y profundicen en sus contenidos para liderar una vida que incluya los nuevos aportes. No podemos olvidar que mientras dure la prohibición, la soledad de los pequeños frente a estos nuevos medios, va a ser total porque no van a desaparecer sino que van a estar presentes como un reto más de los muchos que cada tiempo aporta. Los adultos tendremos la responsabilidad de enfrentar los nuevos retos y encontrar maneras de integrar en la nueva vida unas respuestas integradoras porque los pequeños se van a sentir demasiado solos, jugando con fuego sin nadie que los acompañe.



         Son nuevos los artilugios que la tecnología ha puesto en nuestras manos, pero el fenómeno de que la vida se mueve disponiendo nuevos retos que tenemos que integrar en nuestro quehacer de cada día no es nuevo. Ya estamos viendo compañeros que se quedan en el camino y que se van convirtiendo en analfabetos funcionales a los que, cualquier menor que pase a su lado puede darle lecciones de los nuevos medios, lo cual es un drama si se alarga en el tiempo. También estamos viendo algunos efectos de la soledad de los pequeños, acceso a la pornografía como bandera visible, para lo que no tenemos una defensa eficaz por ahora, que nos está exigiendo un compromiso para encontrar respuestas que nos integren a los nuevos tiempos sin que nos convirtamos en los abuelos cebolletas que solo saben decir no. Nuestro papel tiene que estar a la cabeza de cada nuevo reto y este no es pequeño.  


     

1 comentario:

  1. Buenos días amigo.
    No me atrevo ni con la boca pequeña a analizar ni comentar esto.
    Voy a continuar observando.
    Gracias por tu punto de vista.
    Felicidades.
    Besos 😘

    ResponderEliminar