Nevenka, en Ponferrada 25 años después de huir de su ciudad: “Estoy muy emocionada, muy nerviosa y muy contenta”
Ponferrada - 20 JUN 2026 -
En marzo de
2001, Nevenka Fernández denunciaba en una rueda de prensa por
acoso a su jefe, el poderoso alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez,
del PP. Tras la denuncia, huyó definitivamente de su ciudad. Hacía meses que
vivía escondida en Madrid, perseguida por una campaña de descrédito y
prejuicios. Este sábado, 25 años después, Nevenka ha vuelto a presentarse en
Ponferrada en un acto público, celebrado en la sede de la Fundación Ciudad de
la Energía, en unas jornadas organizadas por el Ministerio de Transición
Ecológica, arropada por un auditorio lleno de 300 personas. Desde aquel día en
que puso distancia con Ponferrada, Nevenka solo había vuelto a su ciudad en
contadas ocasiones, siempre para visitas privadas, sin dejarse ver mucho, sin
pasearse por la calle. Hoy lo ha hecho a cara descubierta. “Estoy emocionada,
nerviosa, pero muy contenta”, ha dicho, nada más empezar, con una sonrisa.
Fernández ha
compartido el escenario con Charo Velasco, la concejal socialista que entonces
la apoyó, saltándose las barreras partidarias y abrazando a una mujer acosada.
Velascó ha elogiado la valentía de Nevenka y Nevenka ha resaltado la integridad
de Velasco: “Convierte la política en lo que yo siempre pensé que tenía que
ser”. A estas palabras les ha seguido una ovación cerradísima y emocionada del
público. Ninguna de las dos mujeres se había visto desde que Nevenka salió de
la ciudad. Nevenka, que constantemente miraba al público reconociendo aquí y
allá a amigos que no veía desde hacía mucho tiempo, ha asegurado que tuvo que
pagar un precio muy alto por la denuncia, pero añadió: “Aunque he conseguido lo
que quería en la vida y tengo el corazón en paz”.
Después ha
agregado: “Es posible salir del infierno, y para decir eso estoy yo hoy aquí”.
A la pregunta por parte de la moderadora de qué tiene que hacer la ciudad de
Ponferrada para reparar la figura de Nevenka, esta, mirando al auditorio lleno
y emocionado, ha exclamado, moviendo las manos en un gesto explícito : “¿Pero
qué es esto, si no es una reparación?”. El público, al oír la frase, se ha
vuelto a poner en pie para ovacionar a Nevenka y ovacionarse un poco a sí
mismos. Posteriormente, se ha descubierto en la parte frontal del edificio un
mural con el rostro de Nevenka que, en palabras de Sara Aagesen, vicepresidenta
tercera del Gobierno, que ha puesto un empeño personal en este acto, servirá
para recordar a las mujeres que sufran acoso “que no están solas”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario