La ciudad perdida de Almanzor ocuparía hasta 120 hectáreas en el extremo este de Córdoba, a apenas 12 kilómetros de la mezquita
Medina Alzahira se convirtió en el segundo centro de
poder del Califato hasta que fue destruida en el año 1009
Los datos han
permitido descubrir anomalías en el terreno que indicarían la ubicación de la
ciudad de Medina Alzahira en la barriada de Alcolea
Antonio Monterroso
LA VANGUARDIA - Barcelona
Almanzor (al-Mansur, “el
Victorioso”) era sinónimo de grandeza y autoridad. En la época de este militar
y político andalusí, auténtico poder en la sombra durante el mandato del débil
califa Hisham II, el Califato de Córdoba vivió una época de gran esplendor.
Casi toda la península ibérica estaba bajo su control, y también parte del
Magreb.
Los reinos cristianos de León y Castilla y Navarra,
así como los condados catalanes, habían visto reducido su territorio a una
pequeña franja en la zona norte y eran víctimas de ataques constantes. Tan
fuerte era el yugo al que se veían sometidos que incluso tenían que pagar un
tributo anual. Si no se realizaba, las represalias no se hacían esperar.
Poder en la sombra del califa Hisham II
Cuando Almanzor empezó a gobernar en nombre de Hisham
II en el año 978 decidió que tenía que construir un nuevo centro que reflejara
su poderío. Por eso mandó construir la ciudad de Medina Alzahira (Madīnat al-Zāhira, “la ciudad floreciente”) en el
margen derecho del río Guadalquivir.
Abandonó Medina Azahara y se trasladó allí con toda su
familia. Esposas, hijos, parientes cercanos y todos sus sirvientes pasaron a
vivir en un magnífico palacio que se convirtió en el segundo centro
administrativo del Califato hasta que fue saqueada y destruida en el año 1009, poco
tiempo después de la muerte de Almanzor en el 1002.
La urbe perdida de Almanzor estaría a apenas 12 kilómetros de la mezquita de Córdoba
Antonio
Monterroso
La ubicación exacta de Medina Alzahira se perdió con
el tiempo. Ahora, un investigador de la Universidad de Córdoba ha utilizado
datos obtenidos con sensores LiDAR (que usa pulsos de luz láser para medir
distancias con alta precisión y crear detallados mapas 3D) para descubrir que
la urbe probablemente se sitúa cerca de la barriada de Alcolea, a apenas 12
kilómetros de distancia de la Mezquita de Córdoba.
Según explica el profesor Antonio Monterroso Checa en
un artículo publicado en la revista Meridies. Estudios de Historia y Patrimonio
de la Edad Media, la superficie de la nueva ciudad alcanzaba las 120 hectáreas,
el mismo espacio que ocupaba Medina Azahara (Madinat al Zāhra,
“la ciudad brillante”) al otro extremo de la mezquita.
Un estudio realizado en 2023 ya avanzó que la urbe de
Almanzor seguramente se encontraba en el extremo este de Córdoba, datos que
confirma el nuevo trabajo. El yacimiento ha sido identificado en la zona de los
cabezos de las Pendolillas, un lugar que está documentado desde el siglo XV.
Durante los últimos siglos, el sitio ha sido una zona
de dehesa (tierra de pastos) ligada al Realengo y sede de las Yeguadas Reales
desde tiempos de Felipe II (1527-1598), al igual que sucedió con Medina
Azahara, fundada por Abderramán III (891-961), primer califa omeya de Córdoba.
Estos son los dos únicos espacios de Dehesas Reales en tierras cordobesas.
La
ciudad califal de Medina Azahara, situada cerca de Córdoba, en el extremo
opuesto de Medina Alzahira EFE
Aprovechando los modelos digitales de elevaciones generados
creados con datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Monterroso apunta
que en la zona cercana a Alcolea existen una serie de anomalías en el relieve
del terreno a lo largo de más de 1.200 metros lineales.
“Esas irregularidades son producidas por la
existencia, en el subsuelo y en alzado, de un enorme yacimiento arqueológico
que, por sus características, debe corresponder con la perdida ciudad de
Almanzor”, asegura el investigador de la Unidad Patricia de la Universidad de
Córdoba.
Edificios y entramados urbanos
Las anomalías se corresponderían con una vasta serie
de edificios y entramados urbanos que se desarrollan desde una arquitectura
ordenada, de disposición aterrazada, organizada por agregación conforme a
construcciones de planta rectangular o cuadrangular donde, incluso, hay algunos
que quiebran la trama ortogonal (en cuadrícula) para orientarse al sureste en
un terreno de más de 120 hectáreas.
“Se trata de la única propuesta, de las veintidós
hasta ahora existentes sobre el argumento, que aduce datos físicos ciertos y
contrastables para formular una nueva línea de trabajo sobre la ubicación de
este enigma topográfico de la capital de Al Ándalus.



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