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Jugarán otros niños en el prado,
dormirán bajo tierra otros cansancios;
pero la pensativa primavera
como
la nieve llegará a su tiempo.
Emily Dickinson
La Glicinia
Soy racimo morado
de nombre glicinia.
Tengo olor de trompeta.
Llamo abejas, mosquitos,
avispas, abejorros...
Mi corazón los alimenta.
Anuncio Primavera.
Detrás, con mucha fuerza,
vienen las hojas
y el ciclo de la vida
que no espera.
Antonio
Fernández López
Y cuando parecía que
este año nos íbamos a quedar con un incipiente recuerdo de la nieve llega marzo
con la primavera de la mano y nos ofrece la maravilla del manto blanco sin el
que no terminamos de ser nosotros. Se nos descuadra un poco el panorama porque
la página del frío se desplaza hacia un espacio que no es propiamente el suyo pero,
a fin de cuentas, quiénes somos nosotros para pedirle cuentas a la vida de cual
es o no su sitio si ella es la señora por excelencia y ocupa lo que le place
por derecho propio. Cada año el diseño llega con personalidad diferenciada y
termina tomando un dibujo particular para grabar en la memoria, no en la
nuestra, que apenas si llega a cubrir cien años, sino en la general del tiempo,
que ya estaba cuando llegamos y que promete quedarse una vez que todos hayamos
desaparecido.
Necesito
que hoy me permitáis elevarme unos metros
por encima de nuestro asunto de fondo para ofrecer unas palabras de
bienvenida a este volcán de olores y de colores que ya tenemos entre manos. Hace
unos años Granada se empeñó en ofrecer una fiesta de saludo al nuevo ciclo de
vida que nace con la llegada de la primavera y pareció una buena idea. Se ve
que al poco tiempo la colaboración de las instituciones públicas decayó y la
fiesta siguió por sus propios medios convertida en un inmenso botellón al que
se sentían convocados hasta veinte mil jóvenes con el único objetivo
sentirse vivos, fuertes y juntos aunque
desamparados de todas las instituciones que sólo respondían desde la censura
como si la corriente que los reunía se pudiera desviar así como así. Este fin
de semana se está produciendo la concentración del presente año y parece que
los poderes públicos han decidido acercarse al festejo con algo más que con las
porras de la policía. No sé bien el resultado porque el acontecimiento está
vivo aun, pero ese tiene que ser el sentido. No podemos ver a los ciudadanos
como extraños y mucho menos como enemigos.

Para
no dar puntada sin hilo también conviene concluir con una invitación a que los
pequeños, de alguna manera puedan sentirse concernidos por este acontecimiento
que los define a ellos mismos mejor que a ningunos otros porque también están
empezando a brotar de la vida y son por tanto los mejores embajadores de la
primavera.
Todo lo que tiene que llegar, llega.
ResponderEliminarY si no llega, es porque YA NO EXISTE.
Sí. la Primavera ha remoloneado lo suyo. Se ha hecho la interesante un poco más de lo debido. Pero ahí está: a plantarse reina de la Creación una vez más.
A echar sus órdagos vitales...y a dejarse mimar por tantos!
(Yo moría... y nacía en Primavera!)
Besos
Qué hermoso nacer y morir con los ciclos de la vida y con las cosas que amamos.Somos parte de un todo y lo que sea del todo será también de nosotros. Un beso
EliminarA pesar de todo lo que nos habla de muerte y desamparo, es preciso mirar cerca y dejar un hueco para celebrar la vida, la alegría y la sonrisa, la primavera trae bajo el brazo una nueva oportunidad de hacerlo mejor.
ResponderEliminarAquí otoño,abrazo
ResponderEliminarUna gran bienvenida a la primavera !
ResponderEliminarSaludos