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domingo, 15 de mayo de 2011

PALABRAS

Desde el principio, la capacidad fonatoria de las personas está preparada para emitir sonidos. También desde el primer momento se emiten sonidos efectivamente. A pesar de que en un principio hay poca capacidad discriminativa, las personas responsables de la crianza se dan cuenta de que no son lo mismo unos sonidos que otros. Hay diferencias entre un llanto de hambre y un llanto de sueño.
De cualquier manera son los criadores los encargados de modular las demandas, de calmar las ansiedades y de satisfacer las necesidades, por la vía de ls hecho, pero también por la vía de las palabras. Los bebés tienen que oir los sonidos de su persona de referencia, bien en forma de palabras, de canciones o de sonidos sin una significación concreta, pero que al pequeño le llegan diversificados y él, poco a poco, los va acumulando en su memoria y va asumiendo la dimensión de sus posibilidades mientras ensaya cada día con ls recursos que traía al nacer más los que va incorprando de lo que le lega de fuera.


El día que aparece el primer fonema de producción propia, es curioso que es más o menos el mismo en todas las culturas : ba, o pa, o ma. Resulta que en semejante sonido lleva incorporadas toas las capacidades fonadoras de cualquier lengua. El sonido pa lleva incorporado desde la oclusión bilabial sorda, que es lo más cerrado que podemos emitir hasta la a que es el sonido más abierto. En medio se encuentran los miles de matices sonoros de cualquier lengua del mundo, que serán los que tendrán que aprender para comunicarse con sus seres cercanos, a la vez que van eliminando todos los demás por falta de uso.


La lengua materna, que es la primera y la que mejor aprendemos es la que más profundamente se graba en nosotros porque, a la vez que los sonidos que forman las palabras, hemos aprendido todo un conjunto de comportamientos y de ritos con los que nuestros criadores nos han transmitido las palabras y las ideas de modo que nosotros aprendemos el lenguaje, pero también aprendemos todo el juego de valores e intencionalidades que nuestros faramiliares nos transmiten juntamente con las palabras. Aprendemos la lengua, pero con ella aprendemos una cultura determinada. Esto es algo que ya no se volverá a repetir a pesar de que aprendamos otras lenguas. Esa carga global e integral de la lengua materna sólo se produce con ella por la estrecha ligazón con las personas que nos la transmiten.


Es importante que nuestros pequeños nos oigan hablar, y cantar y jugar con la lengua. Ellos no nos entienden al principio pero van aprendiendo a discriminar los distintos sonidos y los distintos tonos que usamos para decir según qué cosas, cosa que es tan important o más que las mismas palabras. El hecho simple de que nos oigan hablar significa que existe un lazo de unión con ellos. Es seguro que ellos, de alguna manera, nos van a responder y van a establecer un diálogo con nosotros, que es la verdadera esencia del lenguaje. La comunicabilidad es más importante que la comprensión. Muchas veces no es tan importante comprender lo que nos decimos, pero siempre es fundamental tener la sensación de que nos hemos comunicado. Eso sí nos hace crecer en paz.

5 comentarios:

  1. Me gusta mucho lo que he leido, mira Antonio ayer mi hija me mostró un video en el que su hija respondía a su voz hasta llegar a decir el agooo que tanto esperamos en un hijo como primera palabra mmmm, fue muy dulce verlo y sobre todo la cara de la mama. Un beso

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  2. El corazón de una Amistad sincera
    Es como un ANGEL QUE NOS AYUDA
    A PONERNOS DE PIE CUANDO
    NUESTRAS ALAS OLVIDAN COMO
    VOLAR.
    Feliz comienzo de semana.
    Un abrazo
    De Tu amiga de Venezuela.

    (¯`v´¯)
    `•.¸.•´
    ¸.•´¸.•´¨) ¸.•*¨)
    (¸.•´ (¸.•´ .•´¸¸.•´¯`•-> ♥Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ SOYPKS Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ♥

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  3. Increible todo lo que cuentas Antonio, me encanta indagar en el mundo de los más pequeños.
    Siempre les he hablado a mis hijos; el momento especial era la hora de darle la comida, es en ese momento cuando más hablaba con ellos, pero lo hacemos como si nos entendiera. Es muy curioso el instinto maternal.
    Y para qué contarte lo de las canciones, desde que estaban en mi barriga les ponía música y después mucho les cantaba.
    Ahora que tengo mucho menos tiempo sigo escuchándoles y hablándoles todo lo que puedo.
    Siempre me gustan tus entradas, son especiales.

    Un abrazo

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  4. Gracias por el premiso que concedió a mi pedido, he llevado este texto con su nombre a mis utopías colectivas http://lauraororbia-utopiadeunladrillosolo.blogspot.com/
    Por favor, revise la publicación. Escucho sugerencias.
    Laura Ororbia

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